
¿Te sientes agotado por dentro, aunque descanses por fuera? A veces el alma carga más de lo que el cuerpo puede expresar. Estrés, ansiedad, presión constante por hacer más… y aun así, nada llena.No se trata solo de dormir más o tomarte un fin de semana libre. Hay un cansancio más profundo, uno que ni el mejor descanso físico puede curar. Es el alma la que está agotada. Y ese tipo de cansancio solo se sana en la presencia de Dios.Desde el principio, Dios nos muestra que el descanso es parte del diseño. Jesús dice: “Vengan a mí todos los que están cansados y yo les daré descanso”El Salmo 23 lo describe tan bien: “En verdes pastos me hace descansar… conforta mi alma”. Ese es el descanso que estamos buscando. No se trata de hacer más, sino de soltar. De confiar. De volver a estar con Aquel que nos sostiene incluso cuando nos detenemos.