
Hoy os cuento mis buenas prácticas para configurar ChatGPT de forma óptima para respuestas mejores y más rápidas.
Pero antes, recordemos que en Boluda.com tenéis cursos para emprendedores, marketing online, desarrollo web, y todo lo que necesitáis para vuestro negocio online. Hoy entramos ya en la recta final del curso de Affinity, una alternativa a Photoshop, InDesign e Illustrator (todo en una), y encima totalmente gratuita. Una locura, vamos. ¡A por él!
Ahora sí, vamos al lío. Después de la buena acogida del episodio 2968. ChatGPT cero, he pensado en hacer un ciclo sobre cómo utilizo ChatGPT en mi día a día, empezando por lo más básico: la configuración. Porque si esta parte no la tenemos bien afinada, los resultados nunca van a ser todo lo buenos que podrían ser. ChatGPT tiene un nivel de personalización enorme, y aprovecharlo marca una diferencia brutal en la calidad de las respuestas. Os cuento cómo lo tengo yo configurado, no para que lo copiéis tal cual, sino para que veáis hasta dónde se puede llegar y luego lo adaptéis a vuestras propias necesidades.
Empiezo por el estilo de las respuestas. Por defecto viene uno estándar, pero podéis indicarle si queréis respuestas más profesionales, amigables, cercanas, eficientes, incluso con un punto más informal o “nerd”. En mi caso lo dejo en el modo por defecto porque lo uso tanto para trabajo como para temas personales. Pero, por ejemplo, a mi madre se lo configuré como amigable, porque lo usa casi como una compañera para su podcast y sus viajes. Si vosotros lo usáis solo para trabajo, tiene todo el sentido ponerlo en modo profesional y evitar florituras innecesarias.
Luego está el apartado de características, que para mí es clave. Aquí podéis regular cosas como la calidez, el entusiasmo, el uso de emojis o la tendencia a responder con listas. A mí me pasó que, de repente, ChatGPT empezó a contestar todo con listas interminables y emojis por todas partes. No era un error: era una opción activada. Desde aquí podéis decirle claramente que queréis menos listas y menos emojis, o incluso ninguno. Yo lo tengo así: si quiero una lista, ya la pediré. Si no, prefiero respuestas en texto normal, más naturales.
En las instrucciones personalizadas es donde podéis afinar aún más. Podéis ponerle un nombre (en mi caso se llama Sara) y decirle exactamente cómo queréis que os responda. Este campo es oro. Aquí le indico que no use emojis, que no abuse del guion medio, que no meta líneas separadoras entre párrafos, que sea directo al grano y que no me esté preguntando constantemente si quiero algo más. Todo eso que os da rabia cuando leéis una respuesta, se lo podéis decir aquí una sola vez y olvidaros para siempre.
Otro punto importante es el apartado "Sobre ti". Aquí le explico quién soy, a qué me dedico y también datos personales y familiares. Un consejo clave: cuando pongáis información de personas, usad fechas de nacimiento, no edades. Si le decís que alguien tiene 15 años, siempre tendrá 15. Si le decís la fecha de nacimiento, ChatGPT puede calcular la edad correctamente y tenerlo siempre actualizado. Esto mejora muchísimo el contexto y, por tanto, las respuestas.
También os recomiendo activar las memorias. ChatGPT puede recordar conversaciones anteriores, usar el historial de navegación si utilizáis su navegador, y guardar incluso grabaciones si usáis la función de grabar conversaciones. Yo lo tengo todo activado porque cuanto más contexto tiene, mejor trabaja.
En cuanto a las integraciones con aplicaciones de terceros, para mí Gmail y Google Drive son imprescindibles. Con Gmail puedo preguntarle si tengo correos importantes pendientes de responder o recibir cada mañana un resumen con lo más relevante del día anterior. Con Google Drive puedo hacer bús