
Jairo, líder de la sinagoga, arriesgó su posición, su orgullo y los últimos minutos con su hija para ir a los pies de Jesús. En Lucas 8 descubrimos que la fe no es lanzarse sin pensar ni dejar de sentir. Es saber en qué manos pones tu corazón. Si recibiste un "no" después de creerle a Dios, este mensaje es para ti.