
¿Eres un seguidor de Cristo o simplemente un espectador de la fe? En este mensaje profundo y confrontador, analizamos por qué la invitación de Jesús a seguirle no es una opción para "créditos extra", sino la esencia misma de la vida del creyente.
Puntos Clave del Mensaje
La gran distinción: Todo seguidor de Cristo es cristiano, pero no todos los que se consideran cristianos son seguidores de Cristo.
El peligro de la formación involuntaria: Si no estamos siendo formados intencionalmente por Jesús, estamos siendo formados involuntariamente por el mundo, la política y las redes sociales.
La invitación del Rabino: El discipulado en el primer siglo no era una clase, era una vida en proximidad. Exploramos los tres pilares del aprendiz de Jesús:
Estar con Jesús: Priorizar el tiempo y practicar Su presencia en lo cotidiano.
Ser como Jesús: Permitir que Su amor transforme nuestro carácter y reacciones.
Hacer lo que Jesús hizo: Operar en el poder del Espíritu Santo para sanar, bendecir y servir.
Un llamado al arrepentimiento: Cómo el odio y la deshumanización en los medios sociales revelan quién está discipulando nuestro corazón.